Página dedicada al reconocimiento del ignorado ambiente agreste de la República Oriental del Uruguay.
Si respetas y queres lo "natural", aquí vas a encontrar las mejores imágenes y las instrucciones exactas para disfrutarlos.
Paisaje Urbano de Montevideo

¿Que podemos decir de Montevideo? Bueno, que es una pequeña gran ciudad, en la cual muchos de nosotros hemos crecido, hemos sentido, y en definitiva hemos vivido toda la vida. Nuestros límites de Oeste a Este son dos arroyos, el Santa Lucía, y el arroyo Carrasco. Hacia el sur nos delimita nuestro “mar”, de cálidas aguas y sinuosas rompientes, y por el norte los límites no están tan claramente definidos. Por este motivo cuesta creer como esta capital, ha olvidado, y casi defenestrado al resto del país. Más teniendo en cuenta que depende de el para sobrevivir. Poseemos más de un millón de personas viviendo en la capital, mientras en el interior viven otras tantas. Tenemos de todo en este rinconcito del sur, pero a veces parece que no quisiéramos tenerlo, o por lo menos no tenerlo como debería tenerse. Gente que tira mugre ya sea en la tierra o en el mar, o que agarra a pedradas los patos del Parque Rodó, sin siquiera preguntarse minimamente “¿porque lo hago?” Desde mi punto de vista la educación empieza y termina en casa, o por lo menos en el entorno en el cual nos hemos desarrollado.

“Montevideo que linda te veo”, o, “parece mentira las cosas que veo por las calles de Montevideo”, van abrazadas caminando a lo largo y ancho de la capital. Sin grandes pretensiones en las imágenes, ni con ansías de obtener algún puestito en el ministerio de turismo, he querido humildemente colaborar para cambiar algo que todos vemos, pero hacemos poco para mejorar. La cultura va desapareciendo de a poco, detrás de las puertas de los pocos museos que tenemos, cerrados más horas de las que están abiertos. El cabildo no tiene personal suficiente para abrir todas sus salas. Mientras los turistas, estupefactos ante tal escena, se van, preguntándose como un país que reclama que lo visiten, ni siquiera es capaz de abrir sus museos a los ocasionales visitantes. En la plaza independencia muchos días de la semana, las bolsas de plástico, los puchos y demás desperdicios danzan al son del viento. Mientras las fuentes de esta plaza, adornadas con chorretes de mugre de la época del viejo Batlle, acogen en sus aguas las porquerías sobrantes del ya inundado césped. Más allá de todo esto, creo que vale le pena recorrerla; parques, playas, ferias, bañados, edificaciones de distintas épocas, y museos que abren de vez en cuando. Al zoológico municipal le recomiendo que no vaya, y sino me cree, pues miré el power point que tiene para observar en nuestro “Baúl Antinatural” En fin… Montevideo sigue siendo el corazón del Uruguay, con bajas y altas, y con colores o con grises. Una ciudad pequeña y acogedora, que espera pacientemente que algún día alguien por fin, termine de pulirla.




Montevideo No
Lo Anti Natural
“Usted quiere a sus hijos, nietos, sobrinos, primos… ¿quiere a alguien más?
Controle su resentimiento, piense… la basura que hoy tira será la que los contaminara mañana. Sin un objetivo en común, no hay país que avance”. leer más...